Cyn y Ale sabían que había momentos que querían guardar para siempre. La llegada al altar, la cara de él al verla, y ese baile que prepararón con pura felicidad. Empezaron en la Comuna 1 con un civil lleno de emoción, y después celebraron en Palermo con su gente más cercana. Fue íntimo, divertido y muy ellos.