Estar en Rosarito para la boda de Carmen y Scott fue otra confirmación de lo mucho que me gusta fotografiar en México.
Acompañé a Kary como second shooter con the times we have y fue un día increíble, con muchísimo color y una vibra hermosa
Carmen y Scott se prepararon en la casa de los padres de ella, y la ceremonia fue ahí mismo, en el jardín y justo frente al agua. Todo el contexto en si, la vista, los detalles del lugar hicieron que fuera una celebración espectacular y súper auténtica
México es sin duda uno de mis lugares favoritos para hacer bodas, la alegría de la gente, y todo lo que pasa alrededor hace que visualmente sea un planazo para fotografiar. Compartir este viaje y trabajar con colegas que viven la fotografía con la misma intensidad hace que todo valga la pena.